
Si convives con un perro de raza grande en Lima, ya lo sabes: encontrar una cama que dure es una misión casi imposible. La mayoría de las colchonetas terminan convertidas en una «crepe» de tela aplastada a las pocas semanas.
Pero más allá de la estética o la durabilidad, hay un factor que solemos pasar por alto: la salud articular y el confort térmico. En este artículo te contamos por qué la cama elevada es el estándar de descanso que tu perro merece.
El «Efecto Suelo»: El enemigo silencioso de las razas grandes
Las camas tradicionales de espuma o algodón suelen fallar con los perros de más de 25 kg. ¿Por qué?
Puntos de presión: El peso del perro hace que la espuma colapse, dejando sus codos, cadera y hombros prácticamente contra el piso duro.
Humedad Limeña: En nuestra ciudad, el frío y la humedad se filtran desde el suelo. Una cama pegada al piso absorbe esa humedad, enfriando las articulaciones del perro y generando malos olores.
Deformación rápida: No están hechas para soportar peso real, lo que te obliga a comprar una cama nueva cada 3 o 4 meses.
¿Qué hace diferente a una cama NUKU?
A diferencia de un cojín, una cama elevada NUKU es una pieza de ingeniería diseñada para el descanso. No es un accesorio decorativo; es una herramienta de bienestar.
Soporte Ortopédico Natural: La tela tensada distribuye el peso de manera uniforme. Esto elimina la presión en las articulaciones, algo vital para perros senior o razas con tendencia a la displasia.
Adiós al «Frío de Lima»: Al estar despegada del suelo, creamos una barrera climática. El aire circula por debajo, manteniendo al perro fresco en verano y seco en invierno.
Higiene Superior: Olvídate de lavar fundas gigantes que tardan días en secar. Nuestras camas se limpian con un paño húmedo y no acumulan ácaros ni moho.
Estructura Indestructible: Usamos aluminio de alta resistencia. No se oxida, no se dobla y soporta el peso de un perro grande sin ceder.
¿Es esta cama para mi perro?
La respuesta es un rotundo SÍ si tu compañero:
Pesa más de 25-30 kg.
Tiene problemas para levantarse o acostarse (perros senior).
Sufre de calor constante o alergias en la piel.
Ya ha destruido o deformado varias camas tradicionales.
El dato NUKU: Invertir en una cama elevada no es un lujo, es prevención. Un perro que descansa bien es un perro con menos problemas de movilidad a largo plazo.
Conclusión: Calidad de vida en cada siesta
En Lima, donde el clima y la dureza de los suelos no perdonan, la elección de la cama marca un antes y un después. En NUKU no hacemos camas «bonitas» que se rompen; diseñamos estructuras funcionales que mejoran la vida de tu perro grande desde la primera noche.
¿Listo para elevar el descanso de tu mejor amigo? [Explora nuestro catálogo de camas elevadas aquí]





